sábado, 21 de abril de 2012

Reflexiones tras la manifestación del 14 de Abril en Madrid: El pueblo está despertando


    




 Miles de personas, 18. 000 según los convocantes, muchas más que en ninguna otra convocatoria – realizada a pulso, con el silencio total de los medios de comunicación – convocada mediante miles de pegatinas carteles y emails – han protagonizado la manifestación más combativa y anti-monárquica...

Hace tiempo que los hechos reales: el paro, la precariedad, el escándalo de los benficios de la banca y los grandes monopolios, la subida de los precios, los recortes y las privatizaciones de los servicos públicos, la percepción de que sólo pagamos impuestos lxs asalariadxs, están llevando al pueblo a la percepción de que estamos ante un inmenso atraco y que sólo nos queda la lucha como única alternativa.

El Manifiesto de la Coordinadora Republicana de Madrid empezaba así: “Este 14 de abril es muy especial. No sólo el olor del aire mezclado con el del pueblo que llena las plazas, el que cada vez evoca con más fuerza al de 1931. Ochenta y un años después, se acumulan progresivamente las situaciones que recuerdan a las que engendraron la explosión de pueblo en lucha que puso en fuga al Borbón de entonces y a toda la familia real”.

El escándalo de la noticia de que el Rey - que dice que no duerme por el paro - se rompa la cadera en Botswana, en una cacería de elefantes, ha servido para mostrar el escarnio de una monarquía corrupta. La Casa Real – que vive de nuestros impuestos - ha estado inmersa en de todos los negocios sucios que han involucrado al Estado español en las guerras de la OTAN y en la corrupción política de la que Undargarín es sólo la punta del iceberg.

Hoy se gritaba con rabia inusitaba en Madrid: “los borbones a los tiburones”, “nuestros recortes serán con gullotina”, Juan Carlos primero de Franco es heredero” o las muy recientes de “Juan Carlos, mangante, respeta al elefante”.

La conciencia de la realidad irrumpe. Cada vez más gente en la calle percibe que no hay otra salida que la lucha.

Tras cuarenta años de Dictadura y treinta y cinco de democracia vigilada bajo la hegemonía de las mismas clases dominantes del fascismo engrosadas por los nuevos ricos de las privatizaciones y de la especulación, sobre los pilares de una monarquía heredera directa de Franco, de una Iglesia alimentada hasta la saciedad por fondos públicos y la soberanía arrastrada a los pies de la OTAN, estamos al borde del abismo sin que sepamos reaccionar.
Es preciso que identifiquemos nuestros problemas.

La traición de la Transición fue posible sólo porque una izquierda indecente entregó miles de historias de dignidad y resistencia a la hoguera de su democracia coronada. Los Pactos de la Moncloa fueron el principio de una larga adena de entregas y sobornos.

Pacto social a pacto social, las direcciones de CC.OO. y UGT fueron dinamitando la herencia de lucha, de coherencia y de conciencia obrera forjada por miles de militantes. La izquierda política se autoaniquiló desde que empezó a abandonar el objetivo que justifica su existencia: acabar con el capitalismo y construir el socialismo. En el Estado español revolución implica emancipación de clase y liberación de las nacionalidades oprimidas y la izquierda sometida abandonó en el mismo acto, mil veces reeditado, la lucha por la revolución social y por el derecho de autodeterminación.

Hoy PP, PSOE, y las derechas nacionalistas se aprestan a ejecutar el programa máximo del capital monopolista definido por el FMI, el BCE y la UE. A nadie con un mínimo de sentido común se le oculta que el capitalismo en crisis planea su hipotética recuperación sobre la devastación de los pocos derechos laborales, sociales y servicios públicos que aún tenemos, y sobre la guerra de expolio de los pueblos que no se someten al saqueo.

El escándalo de los miles de millones transferidos a la banca y a los grandes monopolios, del fraude fiscal del capital, de la inmoral rebaja permanente de impuestos a las rentas más altas, de la amnistía fiscal, del descomunal gasto militar o la vergüenza de los millones de euros regalados a la Iglesia y a la Casa Real son la expresión de un enorme atraco a mano armada a la clase obrera y a los pueblos.

Ante esto la izquierda política y sindical, sometida y cómplice, sólo es capaz de enarbolar el señuelo de la vuelta al “estado del bienestar”, como si otro capitalismo fuera posible. Proponer una ilusión semejante no es un error de cáculo. Al hacerlo cumplen el enésimo favor a los poderes esablecidos: desviar a la clase obrera y a los pueblos de sus objetivos de transformación social e intentar que todo permanezca bien atado. Detrás del cebo envenenado del “estado del bienestar” está el eterno retorno de un PSOE, “unica izquierda posible”.

Es tiempo de organizar, unir y actuar

Es hora de enterrar fantasmas que vampirizan la capacidad de rebeldía y de lucha del pueblo con falsas ilusiones de reformas, de “vuelta al estado del bienestar” y de “el mal menor”. El objetivo inmediato es acumular fuerzas, tarea imposible si no hay un programa de ruptura con el orden existente y un referente político que lo represente.

Al mismo tiempo es preciso emprender la reconstrucción del movimiento obrero, de combate y asambleario, sobre la base de la clase obrera de hoy inegrada por la juventud precaria, as y los parados, las mujeres, las trabajadoras y trabajadores inmigrantes y por todo el tesoro de experiencia y de voluntad de resistencia encarnado en los veteranos luchadores y luchadoras. La búsqueda incansable de la unidad del sindicalismo alternativo es la piedra angular del proceso.

Contamos para ello con la fuerza insobornable que nos da sentirnos herederos y herederas de la memoria del heroísmo y la dignidad de las generaciones que nos precedieron en la lucha. Precisamente para que no conozcamos de dónde venimos pretenden sepultar su memoria con vergonzosas Leyes y discursos que les equiparan a sus verdugos. Nosotras y nosotros reivindicamos y hacemos nuestros, no sólo su memoria, sino el derecho a ver realizados los proyectos históricos por los que dieron su juventud y su vida.

La memoria de su lucha nos hace insobornables. Renace en la juventud rebelde que se levanta, niega el futuro de opresión al que se les condena y busca, golpe a golpe y verso a verso, la forma de reconstruir el proyecto histórico de emancipación. 

"Lo siento mucho, me he equivocao y no volverá a ocurrir"






Con estas palabras se disculpaba el señor Juan Carlos saliendo de su habitación del hospital. La prensa lo esperaba, pero no se esperaban dichas palabras. A lo sumo una escueta información sobre su estado físico y mental, y seguramente unas “largas” cordiales, o como mucho una excusa barata sobre su viaje para defenderse.

Y va, y una vez más, Juan Carlos nos sorprende. Ciertamente es inaudito que un monarca se disculpe (los precedentes más próximos, y no tan explícitos, los encontramos en la reina Isabel II del Reino Unido, y en Carlos XVI de Suecia). Pero la sorpresa a no es sólo la disculpa en sí misma, sino que lo que me sorprende aún más a mí es que su majestad pretenda que con estas sencillas palabras lo olvidaremos todo. Aun así, se agradece oir por una vez en uno de nuestros personajes públicos una disculpa, ya que el deporte preferido de nuestros políticos es culpar siempre al contrario de todos sus males. El “demonio” es siempre Rajoy o Zapatero, Aznar o González, el tripartito o los 23 años convergentes, el PNV o Patxi López, Fraga o Touriño, y un largo etcétera.

Y pese a todo, no ha sido necesario que nuestro borbón busque excusas baratas para defender su honor. 

Ya han salido muchos monárquicos a la calle a decir barbaridades del estilo de que “el rey tiene derecho a tener vacaciones como cualquier hijo de vecino”, o incluso que “se las merecía, ya que tuvo que anular sus vacaciones de semana santa para viajar a Kuwait en asuntos de Estado”. Aun considerando que esto último fuera verdad, sigue sin estar justificada esta historia. ¿Que tal vez debemos agradecerle a alguien que haga el trabajo por el cual cobra? Pero lo peor ha sido precisamente que esta extendida afirmación es mentira. Su majestad visitó Kuwait por motivos puramente lúdicos.

Y aquí no acaba el circo. Cierto iluminado, del cual ahora no diré el nombre, también ha tenido el valor de decir sin despeinarse que el viaje de su majestad obedecía a intereses de Estado. El viaje, de acuerdo con las fuentes de dicha persona, no había salido de las arcas públicas, sino que había sido pagado por un adinerado de Siria, y el objetivo de dicho viaje era debatir cieras inversiones de este adinerado en obras del TALGO. No sé si este iluminado se ha dado cuenta de que, de ser verdad, eso que dice tendría un nombre: PREVARICACIÓN. Y en nuestro código penal, a menos que yo sepa, eso todavía se considera un delito. 

Y aunque fuese verdad eso, tampoco nos hubiera salido gratis el viaje de su majestad. ¿Que nos hemos olvidado, tal vez, de los médicos, cuerpos de seguridad, personal de palacio, y demás?

Y para que no acabe el festival del humor, en algunas entrevistas a pie de calle hemos oído cómo mucha gente decía sin manías que el viaje no les preocupaba porque había sido pagado por el rey, con su dinero. Sin comentarios... Me pregunto de dónde se piensa esta gente que sale el dinero que tiene su majestad. Y además, suponiendo que este dinero del monarca no fuera de fuentes públicas, nos lo pondrían aún peor, ya que entonces podría haber salido de algun tipo de “negocio” como los de Iñaki Urdangarín...

... y este tema también ha salido a la luz. Ya ha habido alguna filtración sobre una posible participación de Juan Carlos de Borbón en los casos de corrupción que se le imputan a su yerno. Pero igualmente no son noticias nuevas, ya que ya se había dicho al principio de esta gran rueda de juicios charlotescos que, antes de que fuera citado a declarar, el señor Urdangarín se había reunido con su cuñado Felipe y su suegro. Y no haré afirmaciones a la ligera sobre este hecho, no vaya a ser que ahora nuestro querido Estado Democrático y de Derecho (me entra la risa tonta mientras lo escribo) decida que he faltado al “honor” de su majestad, y me impute con una multa imposible de pagar.

Y me pregunto yo ahora: ¿qué ha de hacer la monarquía de este país para que la retiremos? Otros jefes de Estado han sido obligados a dimitir (o abdicar) por mucho menos. Y en caso de no haberlo hecho, su popularidad se hundió. Pero bueno... ya sabemos que en el país en el que estamos no dimite ni cristo, y quien en teoría debería abdicar ahora se une a esta costumbre tan española.

jueves, 5 de enero de 2012

Un Estado Republicano - Un Estado Laico

Un Estado Republicano


Porque todos los hombres y mujeres sin excepción, deben de ser iguales ante la ley.
Porque la Soberanía reside exclusivamente en el pueblo y nunca en una persona o
institución.
Porque en una democracia, sólo puede ejercer el poder aquel que es elegido en votación popular.
Porque en una sociedad moderna, no puede existir más aristocracia que la de la inteligencia y en trabajo

Un Estado Laico


Porque la libertad en todas sus manifestaciones, individual, colectiva, etc., debe de ser la piedra angular sobre la que se estructure nuestra sociedad.
Porque el Estado, para se el garante de las libertades, debe declararse neutral ante todas las confesiones religiosas.

Porque ninguna confesión religiosas puede ni debe convertirse en instrumento subvencionado del propio Estado; ya que el derecho a la diversidad y respeto a las minorías, constituyen las garantías más firmes de la democracia.

¡Viva la República!

viernes, 25 de noviembre de 2011

QUIERO UNA REPUBLICA


Quiero una REPÚBLICA, que suprima la Monarquía.
Quiero una REPÚBLICA, donde el Jefe de Estado lo elija el pueblo en democracia.
Quiero una REPÚBLICA, federal o unitaria según la elección de los ciudadanos.
Quiero una REPÚBLICA, donde los ciudadanos no sean súbditos de una monarquía retrograda.
Quiero una REPÚBLICA, que garantice el derecho a un trabajo digno.
Quiero una REPÚBLICA, que inicie un Proceso Constituyente y redacte una nueva Constitución.
Quiero una REPÚBLICA, que tenga un Sistema Electoral más justo y equitativo.
Quiero una REPÚBLICA, que garantice los mismos derechos entre hombres y mujeres.
Quiero una REPÚBLICA, que garantice una Enseñanza Pública, gratuita, laica y de calidad.
Quiero una REPÚBLICA, que garantice el derecho a la libertad sexual.
Quiero una REPÚBLICA, que cultive los valores cívicos en la ciudadanía.
Quiero una REPÚBLICA, que garantice una Sanidad Pública, gratuita y de calidad.
Quiero una REPÚBLICA, que persiga a los corruptos que guardan dinero en paraísos fiscales.
Quiero una REPÚBLICA, que garantice el derecho a una vivienda digna.
Quiero una REPÚBLICA, que elimine los sobresueldos y pensiones vitalicias de los políticos
Quiero una REPÚBLICA, que persiga los ERES fraudulentos.
Quiero una REPÚBLICA, que proteja la libertad de cultos.
Quiero una REPÚBLICA, que fomente los valores de la tolerancia de todos sus ciudadanos.
Quiero una REPÚBLICA, que elimine las ETT’s que fomentan el trabajo precario.
Quiero una REPÚBLICA, que separe económicamente la Iglesia del Estado.
Quiero una REPÚBLICA, que disminuya el gasto militar.
Quiero una REPÚBLICA, que persiga la especulación inmobiliaria y financiera.
Quiero una REPÚBLICA, que abandone la guerra como instrumento de política nacional.
Quiero una REPÚBLICA, que agrupe reintegre en uno sólo los cuerpos de seguridad del estado.
Quiero una REPÚBLICA, que disminuya el número de políticos en el Senado y Diputaciones.
Quiero una REPÚBLICA, donde prive la Justicia Universal.
Quiero una REPÚBLICA, que permita los referendos vinculantes a solicitud de la ciudadanía.
Quiero una REPÚBLICA, que respete el Medio Ambiente.
Quiero una REPÚBLICA, que permita la jubilación total a los 65 años.
Quiero una REPÚBLICA, que garantice el derecho a la libertad de expresión.
Quiero una REPÚBLICA, que reconozca la Memoria Histórica.
Quiero una REPÚBLICA, que ayude a los jóvenes emprendedores.
Quiero una REPÚBLICA, donde los borbones devuelvan el patrimonio que no les pertenece.
Quiero una REPÚBLICA, que reinstaure la simbología oficial previa al golpe de Estado de 1936
Quiero una REPÚBLICA, que invierta en Investigación y Desarrollo.
Quiero una REPÚBLICA, que mejore los servicios sociales de atención a los más mayores.
Quiero una REPÚBLICA, que fomente la Cultura, el Arte y la Ciencia.
Quiero una REPÚBLICA, que proteja a las familias que menos tienen.
Quiero una REPÚBLICA, que obligue a pagar más impuestos a quien más tiene.
Quiero una REPÚBLICA, que desarrolle una economía sostenible.
Quiero una REPÚBLICA, que disponga de un salario máximo en las retribuciones laborales.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Biografía: Buenaventura Durruti



Condensar en pocas líneas la biografía de quien fue expresión cabal de la rebeldía y la utopía anarquista es tarea complicada pero necesaria, porque el testimonio de libertad en lucha que fue la vida de Buenaventura Durruti debe divulgarse ayer, ahora y siempre. Nació segundo de 8 hermanos el 14 de julio de 1896 en León, capital de la provincia española del mismo nombre. Se inicia de adolescente en la misma senda de su padre, obrero afiliado al sindicato socialista UGT. Como miembro de su sección ferroviaria, participa con ardor en la huelga general revolucionaria de agosto de 1917, impulsada en conjunto con la Confederación Nacional del Trabajo (CNT, anarcosindicalista); eso le costó la expulsión de la UGT por radical, la persecución policial y la huida a Francia, donde se relaciona con exilados anarquistas, afiliándose a la CNT de Asturias al retornar a España en enero de 1919.

Se une a la pelea frontal contra la agresiva patronal de las minas asturianas y cae preso por primera vez en marzo de 1919; se fuga y en diciembre está en San Sebastián, ciudad industrial del país vasco, trabajando como metalúrgico. La burguesía impulsaba entonces una ola de asesinatos de sindicalistas y Durruti se integra a un grupo de autodefensa - Los Justicieros - que en represalia planea un golpe sensacional: atentar contra el rey Alfonso XIII que visitaría la ciudad en agosto de 1920, pero son descubiertos y deben escapar. Durruti prosigue en la labor ilegal más arriesgada por toda la península; así conoce a Francisco Ascaso, quien sería fraterno amigo y camarada. En agosto de 1922 van a Barcelona y con gente afín fundan el grupo Crisol, que luego tomará un nombre que se hará celebre en la historia libertaria: Los Solidarios. El grupo reunió a lo más valioso del proletariado catalán golpeando a la reacción donde más le dolía, hasta que la crisis política hispana trajo la dictadura del general Primo de Rivera, instaurada en septiembre de 1923 con pleno apoyo del rey. De Los Solidarios nunca se resaltará bastante la valiente defensa que hicieron de la CNT en hora tan desesperada, cuando cientos de militantes cayeron y solo pudo sobrevivir y recuperarse por sus nexos profundos con los trabajadores, pero el costo para ese colectivo combatiente y decidido fue alto: casi todos Los Solidarios murieron o purgaron largas condenas, mientras que Durruti y Ascaso tuvieron que refugiarse en París.

El fracaso de los planes insurreccionales cocinados en el exilio les impulsa a viajar a Latinoamérica en diciembre de 1924, acompañados por Gregorio Jover y en procura de fondos para el proscrito y agobiado anarcosindicalismo ibérico. Siguieron 15 meses de andanzas increíbles con acciones de guerrilla urbana para agenciarse recursos inéditas por estos lares, persecuciones y fugas escalofriantes, la ayuda solidaria de un sinfín de compañeros, las burladas furias policiales, la frugal supervivencia como asalariados en los momentos de calma, el trabajo sindical de base desarrollado en varios países y, por supuesto, la creciente leyenda en torno a la figura de aquellos hombres. En abril de 1926 regresan a Europa y les seduce una idea espectacular: secuestrar al monarca y al dictador españoles cuando visiten Parés el 14 de julio; antes de eso la policía los captura y, luego de un agitado proceso, son expulsados de Francia en julio de 1927, prosiguiendo como militantes semiclandestinos en el exterior hasta la caída de Alfonso XIII en abril de 1931.


La vuelta a Barcelona es de efervescente actividad para Durruti, ahora con su compañera Emili ene embarazada de Colette, que nacerá en diciembre del 31. Se integra a la Federación Anarquista Ibérica - FAI, organización específica anarquista creada secretamente en julio de 1927 - y con militantes allegados forma el grupo Nosotros, animadores en la CNT de una tendencia radical que no se hacía ilusiones tácticas con la recién proclamada República, pues afirmaban que el momento era para seguir avanzando. El enfrentamiento interno en la Confederación fue agriándose hasta la escisión, mientras arreciaba la represión y las provocaciones gubernamentales contra esos sencillos obreros - cuando no estaban presos, Durruti y Ascaso laboraban como mecánicos en una empresa mediana de Barcelona - que eran vistos por los bienpensantes de toda laya como el aterrador puño de la Revolución Social. La histeria represiva cayó sobre Durruti y otros anarquistas en enero de 1932, deportándolos a Canarias y al Sahara “español”. La presión popular los libero en septiembre, pero Durruti fue arrestado de inmediato por dos meses más.

Aun encarcelando a sus supuestos “líderes”, las posiciones más ofensivas crecían en el seno de la CNT y del proletariado, lo que llevo al fallido intento insurreccional anarquista de enero de 1933, tras el cual Durruti debe ocultarse hasta caer preso a fines de marzo. En julio ya está en la calle, con la CNT y la FAI encarando las variaciones de la escena política, pues la derecha se aprestaba a asumir las riendas del gobierno ante el fiasco de republicanos y socialistas, lo que ocurre tras los comicios de noviembre. En diciembre hay otra fallida tentativa de huelga general insurreccional; Durruti y cientos de anarquistas van a los calabozos, pero una amnistía les permitió salir en mayo de 1934, a tiempo para que Durruti tenga papel decisivo en el traslado por carretera de 13.000 hijos de huelguistas aragoneses a Barcelona, para acogerse a la solidaridad de las familias obreras.



En octubre del 34 es la insurrección de Asturias, 14 días de heroica y desigual batalla de los trabajadores unidos contra el ejército, mientras que la represión y la indecisa conducta de la UGT y otros sectores dejaron a los anarquistas aislados en su afán de extender la flama revolucionaria. De nuevo Durruti pasa por el vaivén de meses de cárcel alternando con semanas de febril militancia pública, hasta que el triunfo electoral del Frente Popular en febrero de 1936, con el crucial voto de los afiliados de CNT, marco otro vuelco a la situación. En medio de un explosivo clima político-social, se reúne en Zaragoza el IV Congreso de la CNT del 1 al 15 de mayo, donde parte esencial de los debates y el ambiente de pletórico fervor anarquista que allí se vivió fue el grupo Nosotros, entregado en esos días a prepararse junto a los trabajadores para el tremendo reto que se avecinaba. Derechas e izquierdas iban al choque inevitable, iniciado más temprano que tarde con el alzamiento militar del 19 de julio de 1936.

La CNT y la FAI enfrentaron con coraje, organización y movilización de masas la superioridad fascista en armas y recursos; su contribución fue decisiva para resistir el zarpazo en toda la península y casi a solas derrotaron a los alzados en Cataluña, con Durruti como una de las figuras más arrojadas de esta victoria popular y sufriendo la dolorosa baja de Francisco Ascaso. El 24 de julio, desde una Barcelona donde el comunismo libertario empezaba a ser una realidad, Durruti partió con una columna armada a Zaragoza, ocupada por los golpistas. Luego de duros combates aquella milicia igualitaria, sin oficiales ni demás tramoya castrense, avanzó y estabilizó el frente de Aragón contra tropas regulares mejor equipadas, aun cuando no pudieron recuperar la ciudad.

Paralelamente, las fuerzas anarquistas apoyaron la transformación social que significó el establecimiento de las colectividades agrarias aragonesas, para escándalo de comunistas, socialistas y demás acólitos del credo según el cual no se podía ganar la guerra si al mismo tiempo se hacia la Revolución. En su persona, Durruti encarnaba lo que eran los sentimientos y metas de los trabajadores en armas, siendo un peculiar “jefe” cuyo privilegio principal era combatir en primera fila, con la única jerarquía de la estima con que lo distinguían sus iguales.

Esa vida radiante y corajuda - “El Corto Verano de la Anarquía la llamó su cronista Enzensberger - terminaría en noviembre de ese mismo año. El día 15 Durruti llego a reforzar la defensa de Madrid con una columna de 1800 hombres, de inmediato van a lo más duro del combate y el 19 lo alcanza una bala, cuando transitaba en área supuestamente segura. Murió en la madrugada del 20, siendo sepultado 2 días después en el cementerio de Montt huich en Barcelona, acompañado del duelo más multitudinario visto en la urbe. Como con Zamora, el Che o Zapata, su muerte tiene estigmas de traición y el principal sospechoso, el PCE estalinista, desatará pocos meses mas tarde una brutal persecución contra anarquistas y demás radicales que no solo liquidó la Revolución amenazante, sino que fue el comienzo del fin de la propia República que decían salvaguardar.

40 años de existencia intensa tuvo este hombre que lucho por sus ideales sin treguas ni fanatismos; que nunca dejó de vivir de su trabajo; que actuaba tanto como leía y pensaba; que amó, soñó y tuvo amigos entrañables. En fin, Buenaventura Durruti fue lo que fue, y también lo que de mejor queda en nosotros cuando compartimos su trayectoria luminosa.


viernes, 11 de noviembre de 2011

La República no solo es historia, es futuro






El principal enemigo ahora, el nuevo falangismo de hoy, es el neoliberalismo. La guerra de clases lanzada por las clases poseedoras en todas las potencias centrales está ahí con toda su virulencia haciéndonos pagar la crisis a las víctimas de la crisis...


Cuando hace setenta y cinco años y ante un golpe de estado militar, apoyado por las derechas monárquicas, los fascistas españoles y el carlismo ultramontano. Los guardias de asalto y militares leales, los sindicatos obreros y los partidos del Frente Popular, se vieron obligados a defenderse y luchar, no solo se estaba librando una batalla entre la reacción y fascismo frente a la legalidad republicana, sino contra un sueño de avance, mejora, modernización e instauración de una democracia real.
La causa republicana era un compendio de aspiraciones laicas, culturales y científicas, educativas, obreristas y transformadoras, junto a un liberalismo progresista y democrático y una aspiración de construcción federal del estado. Las viejas ideas republicanas de Costa de “escuela y despensa”, mejoradas con aspiraciones de justicia agraria, infraestructuras modernizantes y alegría, mucha alegría por haber alcanzado el siglo XX, tras haber derrotado en las urnas a una monarquía, caduca, decimonónica y corrupta, cuya última hazaña, fue apoyar una dictadura, la de Primo de Rivera.
Pero para conmemorar hay que tener motivos y el primero es una Constitución muy avanzada para su época,- la de 1931- que instauraba el estado social por primera vez en España y que permitía avances sustanciales. La República era la inconclusa revolución burguesa que nuestro estado nunca tubo y si bien es cierto que habían personas y organizaciones potentes que pugnaban por más, no lo es menos que significó un soplo de aire fresco y limpio y fue la culminación de las ideas regeneracionistas, que desde finales del siglo XIX pugnaban por abrirse paso.
Claro, que cuando a alguien le montan un golpe de estado, con voluntad expresa de desatar una limpieza étnica de republicanos, rojos, marxistas y anarcosindicalistas, lo que no hace es esperar tranquilamente que le degüellen, no al menos aquellas clases trabajadoras,- a diferencia de las actuales-, muy organizadas, concienciadas, cultas, si cultas gracias a las Casas del Pueblo y los Ateneos Libertarios y con mucha tradición de lucha social. Por eso las primeras respuestas fueron las sindicales.
Ahora tratan de ocultar aquello, unos por que sus abuelos fueron miembros de las escuadras negras que asesinaron en la retaguardia franquista o financiaron y apoyaron el golpe, otros porque siguen creyéndolo bueno y unos terceros por claudicación ideológica y/o pura y simple traición a los ideales de sus predecesores políticos. Curiosamente, los que nunca han ocultado su condición ni la han disimulado han sido, hemos sido, los y las descendientes de familia e ideas de los vencidos y más si estos se enfrentaron con decisión al golpe militar fascista.


Pero es eso lo importante ahora No, en cualquier caso, no solo. La República, fue un cambio de régimen, que trajo una nueva Constitución y nuevas formas de gobernarse. No fue perfecta, pero lo intentó y no podemos hablar de resultados pues solo duró unos ocho años, tres de ellos, de guerra. Si bien y esto hay que saberlo, los gobiernos republicanos, no declararon el estado de guerra, hasta tres meses antes de perderla, pues ellos se enfrentaban a una sublevación ilegal e ilegítima, no a una fuerza militar reconocida y reconocible.
El legado republicano actual
Lo importante es su legado. Ahora que en las plazas y calles del Reino de España, se vive una rebelión pacifica, ciudadana y profundamente democrática, las aspiraciones de una República de los y las iguales, con derechos, obligaciones, pero para todos incluidos los poderosos y con justicia social, las ideas republicanas adquieren su plena vigencia.
La reivindicación republicana tuvo mucho de exigencia de una verdadera democracia. La democracia en el estado español, no llega de forma satisfactoria hasta 1931 y hasta entonces lo gobernaron una alianza de las oligárquicas económicas y la Corona, con el firma apoyo de sus instrumentos coercitivos.


Hoy salimos a la calle gritando “la llaman democracia y no lo es”, pues eso entiende el M15M que la que afirman tenemos. La herencia de transición impuesta por los vencedores inteligentes, las oligárquicas financieras, claro apoyo del franquismo, mientras este le fue útil y que las debilitadas y exhaustas fuerzas de la izquierda tuvieron que aceptar, por el simple hecho de ser reconocidas y legalizadas. Tal vez es lo máximo que entonces se pudo alcanzar, seguramente así fue, no seamos injustos, porque a pesar de los magros resultados, incluso esos no los regaló nadie y menos a las clases trabajadoras.

Así pues ahora tenemos una oportunidad, ahora hemos comenzado, si, una revuelta democrática, agudizada por la crisis financiera y sistémica mundial y sus crueles secuelas contra las clases populares. Por eso también ahora, o se está con las víctimas de la crisis, con las clases populares y trabajadoras o se está con los bancos, con los poderosos, con los oligarcas. No es posible estar con ambos. No se puede decir que se está con los de abajo y sin embargo pactar con los de arriba, porque cada vez cuela menos.

El 15M al igual que la República y las fuerzas que la impulsaron, es un movimiento regeneracionista, de salud democrática y de aspiraciones sociales, aún no definidas muchas de ellas, incluso moderadas en ocasiones, pero es una fuerte y clara amenaza para el régimen vigente, es decir la alianza político-financiera, que nos gobierna y esto acabará provocando rupturas y fusiones en busca de una democracia mejor y de una justicia social y reparto real.


Que le propongo humildemente al 15M la confección de un programa popular y republicano, que avance desde lo público hacía la justicia y una nueva Constitución que modifiquen las reglas de juego actuales, pues contienen trampa y de hecho la vigente Constitución, no solo no se ha cumplido jamás en lo que ha aspiraciones de las clases populares se refiere, sino que tampoco en la profundización política se puede en ella leer. Hoy gracias a la dictadura de los mercados, vigente, es papel mojado.

Los enemigos del progreso social, son los mismos, a solo que veamos un poquito y sin prejuicios la historia. Solo hay eso si, unas siglas que tienen que aclararse en que lugar están, pues por sus hechos, no en el que les correspondiera o en el que sus padres ideológicos las hubieran situado. Es por eso por lo que hay que profundizar en las aspiraciones del 15M, para aclara el campo, entre otras cosas.

En cualquier caso hay que construir la alternativa y esta debe ser participativa y civica e igualitaria. El principal enemigo ahora, el nuevo falangismo de hoy, es el neoliberalismo.


La guerra de clases lanzada por las clases poseedoras en todas las potencias centrales está ahí con toda su virulencia haciéndonos pagar la crisis a las víctimas de la crisis. Por eso entiendo imprescindible levantar una alianza social, profundamente democrática, es decir republicana y rex- publicana y entre las clases polares, es decir trabajadoras y trabajadores de todas las clases, hacer frente a rentistas y oligarcas.